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Cuidados específicos

Los cuidados necesarios dependerán del daño causado por la lesión.Voy a poner como ejemplo mi caso; un perro parapléjico sin sensibilidad en la parte trasera y sin control de los esfínteres.

            1. Higiene:

  • En el caso de que el animal no controle los esfínteres, será necesario colocar sobre su cama un salvacamas que minimice la aparición de afecciones en la piel debido a la humedad o falta de higiene.
  • Si el perro tiene control sobre los esfínteres, deberá llevar siempre puesto un pañal. Si no, se le vaciará la vejiga como se explica en el siguiente punto y sólo será necesario el pañal para dormir o si no es posible vaciarle la vejiga dentro de las de cinco horas siguientes desde la última vez.
  • Unas cuatro veces al día, dependiendo de la alimentación y la cantidad de líquidos ingeridos, se deberá vaciar la vejiga urinaria presionando suavemente sobre la misma y colocando un recipiente donde se verterá la orina. En el caso de que la orina no salga hay que llevar al animal al veterinario lo más pronto posible. Otra posibilidad es sondarlo, pero debido a las infecciones o lesiones que se le puede causar es mejor evitarlo mientras no sea imprescindible.
  • Para la limpieza diaria del animal, puedes utilizar toallitas húmedas para bebés.
  • La frecuencia de baño debe ser aproximadamente de una vez a la semana. Es aconsejable consultar este aspecto con tu veterinario para saber si se necesita algún champú especial.
  • Es especialmente importante evitar que el animal sufra picores, pues no se podría rascar y por lo tanto se generaría estrés tanto para el animal como para el propietario. Estaría pidiendo a todas horas que lo rascásemos nosotros. Por lo que un buen collar u otro sistema antipulgas es más que recomendable. Por este mismo motivo, el picor, no es recomendable pelar al perro demasiado corto. En algunos casos no se podrá pelar con máquina.
  • Debido a que no sufren desgaste, las uñas de las patas traseras deberán ser cortadas con más frecuencia de la habitual.
2. Adaptar su entorno:
Para que el perro esté lo más cómodo y seguro posible, es necesario adaptar su cama y el lugar donde come además de tener en cuenta otros aspectos.
  • El comedero y bebedero deberán estar elevados para que el animal no se tenga que agachar demasiado y evitar así que la correa frontal del carrito le moleste demasiado. Esto no es imprescindible pero sí muy recomendable.
  • La cama deberá ser amplia y adaptada a su situación. Se le colocará unas barreras que impidan que el perro se salga de la misma y pueda causarse algún daño. Esta imagen te servirá para saber como debe ser la cama que probablemente deberás construir. El colchón debe estar forrado con un material impermeable, como por ejemplo, hule. Opcionalmente, recomiendo acolchar las paredes de la cama para que el animal no se dañe ante un posible golpe.


cama adaptada
 
Mientras el perro esté en la casa, es importante tener en cuenta que los lugares de paso deben estar libres de obstáculos para evitar que el carrito se enganche. A medida que el perro se vaya adaptando, aprenderá a maniobrar para sortear los diferentes obstáculos. Aún así, siempre se le debe facilitar el acceso. Sobre todo el trayecto que utilice para comer y beber.
 
3. Ejercicios:
 
Además de los paseos diarios, se deberá ejercitar las patas para minimizar la atrofia muscular. La manera de hacerlo es la siguiente:
  • Se cogen las dos patas y se realizan movimientos de estiramiento y flexión varias veces, cuantas más mejor. Un buen momento es justo después de vaciarle la vejiga.
Los primeros días y mientras se adapta al carrito hay que darles paseos cortos, teniendo en cuenta la edad del animal y su forma física, por terrenos amplios y despejados. A medida que se adapte, podrás pasearlo casi por cualquier terreno. Eso sí, nunca suelto. El perro no es consciente de su situación y no dudará en bajar o subir escalones demasiado altos, por lo que lo más probable es que se caiga.