Bueno, en mi casa había una jaula con dos. Un día de invierno uno de los dos se puso a hacer ruiditos y resultó que salieron como seis o siete. Los fui separando nenes jaula celeste, nenas jaula rosa y en una de estas un nene me tiró un bocao que me tuvo un mes en medicina preventiva ( porque decía el médico de guardia que si tenian rabia, que cómo se me ocurre, que esto, que lo otro...
Me pusieron una dolorosa antitetánica y no sé que cosas más pero pasó el mes y ni el bicho ni yo desarrollamos nada raro.
Tuve que llevarlos al veterinario del ayuntamiento ( sanidad) que me dijo que si quería los podia dejar alli y ya se encargaba el refugio.
Y UN C****O!! SE VIENEN DE VUELTA CONMIGO, que serán unos cabroncetes pero yo los quiero.
Y vivieron unos cuantos años más hasta que se fueron muriendo de viejecitos.
Entrañables pero de costumbres un poco extrañas.