Esto de alguna forma es un homenaje a todos los perros que para siempre marcaron mi vida y la de los que les conocieron.
La verdad es que yo no hubiese sido la misma si 2 meses mas tarde de llegar por primera vez al mundo, no hubiese llegado a casa el que fue toda mi infancia mi mejor y único amigo, Axel. Nacimos el mismo día y desde ese momento estábamos predestinados...
El día de mi mayoría de edad, después de unos años trotando de aquí para allá, llegué al pueblo para pasar una temporada sabática pintando, mi abuela tiene un enorme desván que podía okupar a mis anchas y entonces la vi, estaba tan raquítica que podría haber sido un perfecto modelo para estudiar anatomía canina, tenia clapas por todas partes de pelo que con solo acariciarla se le caían. Ni siquiera me miró su apatía era total. Fui corriendo para casa a buscar agua, estaba muy deshidratada y cuando volví para traerle comida ni la tocó me miró y entendí que requería mucho mas que ese plato de comida, no hicieron falta palabras me puse andar dirección a la puerta y me siguió... Entonces conocí al amor de mi vida, la Ombra:

La habían abandonado, hacia 3 meses que andaba por el pueblo, siempre volviendo al mismo sitio, delante de mi casa, en el portal donde un coche blanco abrió la puerta y la dejo perdida sin explicaciones, ni preparaciones, sin lo que hasta ese momento había sido su vida. Su carácter cambió, y su mirada, aunque si le miro a los ojos aun puedo ver la sombra de esa tristeza que sigue estremeciéndome.
Yo siempre he dicho que juego con ventaja porque la tengo a ella. Es increíble su carácter y su actitud, quizás yo soy un poco responsable de ello, porque nunca la he tratado como un perro normal, no tuve que enseñarle nada, ella sola aprendió rápidamente a convivir en casa, los horarios, mis gestos, mi estado de animo... La gente que la conoce tampoco la trata como tal.. Es hablar de mí y por inercia es hablar de ella.
Tenia 3 o 4 años cuando nos adoptamos y después de un tiempo conmigo y superar sus traumas y pasar las 1000 y 1 apareció en mi vida la Xinxeta, una colega le parió la Kira y tuvo 12 cachorros que con 3 semanas se estaban comiendo la casa entera literalmente y me convenció de que con la Ombra que se prácticamente cuida sola podía yo tener otro perro mas... Xinxeta era desquiciante a la semana de estar en casa, con un mes y unos días me mordía cuando intentaba cogerla, o gruñía y ladraba a mí y a todo el que se cruzaba por delante, parecía que no me quisiera, que nos hubiéramos equivocado, que no estaba echa para ella, por lo demás era una perra modélica con 2 meses hacia pis en la calle y esperaba para salir, pocas veces había pises en los periódicos, aun así yo me sentía muy mal y decidí pasar de ella, no hacerle caso, al final logré a los 2 días que fuera ella quien quisiera de mi, se me lanzó encima a buscarme mimos y caricias. Luego llegó Kalea una perrita cachorra mezcla con pastor alemán que sus adoptantes no podían tener porque su jornada laboral era interminable y la perra desde sus 2 meses pasaba 15h al día sola sin salir. Yo me horroricé, kalea en ese momento tenia 6 meses y era la perra más asustadiza que he conocido, con Xinxeta al principio bien solo tenia 4 meses y Kalea la doblaba de medida pero cuando las 2 rondaban el año, se desato el caos, se llevaban a muerte no se podían ni ver, se enganchaban y era prácticamente alto riesgo acercarte a separarlas, así que un buen amigo que estaba perdidamente enamorado de la Kalea decidió darle un nuevo hogar (según ultimas fuentes Kalea se ha apoderado no solo de su corazón, si no de toda su vida), después de eso andando por las afueras me encontré a un chaval que me dijo que mas adelante siguiendo la riera, habían unos cachorros que su madre los había criado en una madriguera en el margen del camino, que si no los cogíamos los coches que pasaban por allí cualquier día los atropellarían, que estaban ya muy despiertos y bajaban a jugar por donde pasaban a toda leche la peña para divertirse, así que me fui para allá y volví con Akrata y Kaos a los que Xinxeta, Ombra y yo criamos, Kaos lo tiene el que en ese momento era mi compañero, Akrata esta ahora con unos abuelos que a los pocos días de acogerla les toco la lotería.
Luego llegaron la Lola y la Lila 2 hermanitas de la perrera de Zaragoza que lograron sacar y a las que no me pude resistir... La Lola es la perra más sumisa y entregada que he visto nunca y Lila la más payasa, no puedo evitar reírme con ellas, hacen jugar a cualquier perro...incluso a la Xinxeta que es muy dominante.
Al poco llegaron Obelix y Dango(Simba) de la protectora de Cercaixent (Valencia), como vivía al campo, después de lo que paso con Regina (ahora supongo que a mas de 1 le debe sonar) les llamé y les explique mi situación y les ofrecí acoger a 1 o 2 que las tuvieran más peliagudas para salir, y me trajeron a 2 grandullones, Obelix era mayor y estaba muy echo polvo, había pasado 8 años en una jaula, creo que Obelix fue feliz el poco tiempo que vivió conmigo, tumbado a la sombra de su roble, vigilando y recorriendo todo el campo con los demás al oscurecer, vigilando que ningún jabalí o conejo se acercara demasiado a la barraca donde vivíamos, murió Libre sin barrotes, ni collares, ni fronteras qué le ataran. Y Dango (pastelito blandito y suave en japonés) es todo dulzura, es el perro con el que todos hemos soñado, me derrito con solo verlo, es un bombón que deseas achuchar todo el día.
A Xinxeta hace unos meses según parece, se la llevaron unos cazadores, estando en el campo suelta pasaron por allí y vieron en ella a un buen ejemplar, no se nada de ella, la busqué pero no ay pistas, solo puedo desear que este bien y cuiden de ella.
Finalmente llegó la Pogo mi cachorrita gordinflona, una negrita que conocí de paso por una casa, había pasado de mano en mano y nadie se responsabilizaba de ella, la más débil y menor de sus hermanos paso los primeros 3 meses sin casi comer, sin salir de la casa y de paliza en paliza, nos dio tanta pena, a mi compañero y a mí que decidimos llevárnosla de allí, sigue con nosotros y aunque parece que no va a crecer demasiado, esta todo gordota y simpática, ahora disfruta como una loca correteando por el campo y jugando con todos...
Yo no sé vivir sin ellos, ni sé quien seria yo si ese día no hubiesen irrumpido en mi vida... Lo son todo para mí...
Son mi gran familia numerosa!