Je, Lola, es que son para mirarlos...Cuando acaban de comer y ya han hecho pipi y caca, los pongo sobre una bolsita de agua caliente mientras cambio y caliento la incubadora ( la caja, vamos) y se van quedando cuajaditos dando cabezadas, luchando contra el sueño. No quieren dormirse porque saben que cuando se duermen los acuesto y me voy, así que intentan quedarse despiertos para jugar, pero no pueden.
Hoy les he mirado las boquitas y les están saliendo los dientecitos .
Es un auténtico milagro de la vida que hayan salido adelante. No me cansaré de decir que es una de las experiencias más bonitas que he tenido en mi vida. Los voy a llorar mucho cuando se vayan.